El origen del nombre
Por que MUGAMAD?
Un nombre que viene de lejos
El nombre Mugamad no nació en esta tierra.
Su origen se remonta a un linaje antiguo,
a una historia escrita en otro idioma
y en otra parte del mundo.
Como muchos apellidos que cruzaron mares,
sus letras cambiaron con el tiempo,
pero su esencia permaneció intacta.
Salomón Mugamad
Mucho antes de que existieran los aviones,
desde una región de montañas y cedros
conocida como Monte Líbano,
partió Salomón Mugamad junto con su esposa
Zalja ʿAbd al-Birr.
Vivían en una época difícil,
marcada por crisis económicas,
conflictos y persecuciones.
Como miles de familias,
tomaron una decisión tan dura como valiente:
dejar su tierra y buscar un nuevo comienzo.
Desde el puerto de Beirut,
cruzaron el Mediterráneo y el Atlántico
en un barco de vapor,
hasta llegar a Veracruz, México.
Cuando los nombres se transforman
Al llegar a México,
los nombres comenzaron a cambiar.
Muchos apellidos resultaban difíciles
de escribir y pronunciar.
Para poder trabajar, vivir y establecerse,
fue necesario adaptarse.
Salomón tomó una decisión práctica:
utilizar su propio nombre como apellido.
Así nació el apellido Salomón,
con el que la familia quedó registrada oficialmente.
El apellido Mugamad quedó guardado
en la historia familiar,
aunque nunca desapareció del todo.
Martha Salomón
Martha Salomón, nieta directa de Salomón Mugamad,
es nuestra abuela.
En ella no solo vive la memoria del apellido,
sino el carácter que marcó a nuestra familia.
Con su ejemplo nos enseñó
lo que significa trabajar con honestidad,
levantarse después de las caídas
y entender que salir adelante
es una decisión que se toma todos los días.
Casa Mugamad también es un homenaje a ella.
A su fortaleza,
a su dignidad
y a la forma en que nos enseñó a vivir.
Por qué hoy, Mugamad
El apellido Salomón forma parte de nuestra historia,
pero llegó un momento en el que ya no podía utilizarse.
El apellido Mugamad,
aunque no se heredó legalmente,
seguía vivo en lo más importante:
los valores.
Elegir Casa Mugamad fue un regreso al origen.
No como nostalgia,
sino como identidad.